La celeridad del actual aumento de la temperatura de la Tierra no se corresponde con el proceso natural del planeta en el que transcurrían cientos o miles de años para que esto ocurriera; esto es una realidad indiscutible e irrefutable… estamos inmersos en un cambio climático

-Banco de fotos de interne-.

-Banco de fotos de internet-.

La revolución industrial supuso el pistoletazo de salida y desde mediados del pasado siglo XX la actividad humana ha generado su aumento de forma imparable. Puede parecer insignificante una subida de 0,5 a 1 º C la temperatura global pero esto supone más gases de efecto invernadero en nuestra atmosfera, deforestación y desertización en nuestros campos, condiciones climáticas más extremas y frecuentes así como una destrucción del ecosistema terrestre y marino; y las previsiones a corto y medio plazo hablan de subidas de hasta 2 ºC.

Los equilibrios de las especies de nuestro planeta están alterados, unas especies desaparecen y las que dependen de ellas también. Las abejas, transmisores indispensables de vida porque  son los responsables de la polinización de la inmensa mayoría de especies vegetales, la viña incluida, apenas se ven ya en nuestros campos y su territorio está amenazado por otras especies invasoras que se aprovechan de la debilidad o ausencia de las especies naturales.

-Bonito viñedo suizo.-

-Bonito viñedo suizo.-

Llevo 25 años dedicado a la vitivinicultura y os puedo decir sin temor a equivocarme que ha cambiado mucho, pero mucho, está afectando también el cambio climático. Todos nos hemos dado cuenta de que en España cada vez hace más calor y llueve menos y esto afecta directamente a nuestras viñas que son un cultivo perenne; se ve afectada su cantidad y su calidad. Por si esto no fuera suficiente también hay que sumar las variables del abuso del plástico, de los herbicidas, del viñedo intensivo y de la maquinaria pesada.

Los vinos están perdiendo la tipicidad de sus zonas, la maduración de la uva con el calor reduce los aromas propios de la uva y da vinos más alcohólicos y menos frescos. Las soluciones están encima de la mesa pero hay que buscar la combinación de varias, ensayo y error en cada zona. Dobles podas de la viña, dobles vendimias según madurez, levaduras que den vinos más frescos y menos alcohólicos y … en el caso de nuevas plantaciones el uso de material vegetal adaptado al calor y a la sequia.

Ya hay empresas con productos y material para combatir y contrarrestar en la medida de lo posible los efectos del “lobo”, la eliminación del uso de plástico en la viña –Representaciones Beltran Biodisac-, sistemas de conducción y manejo del viñedo –Universidad de La Rioja-, levaduras específicas –Lallemand-, material vegetal adaptado –Viveros Vitis Navarra– y esperamos más soluciones en los próximos años … hay tanto por hacer.

Muchos lo avisaban, como el cuento “que viene el lobo, que viene el lobo”. El lobo ya está aquí, ahora hay que saber si estamos dispuestos a que se coma todas las gallinas … o NO.